Mientras los palestinos se preparan para iniciar el mes de Ramadán, uno de los más esperados e importantes para los musulmanes, el ejército israelí reforzó su presencia en Cisjordania ocupada. Las fuerzas de Tel Aviv expandieron su ofensiva en varios campos de refugiados de la zona, dejando heridos e incendiando casas. La Agencia de la ONU para los Refugiados Palestinos (UNRWA) aseguró que Cisjordania ocupada se está convirtiendo en “un campo de batalla”.
Las fuerzas israelíes ingresaron el jueves en el campo de refugiados de Balata, cerca de la ciudad de Nablus. El Ministerio de Salud palestino informó que soldados dispararon a un hombre de 25 años y, según la agencia oficial de noticias Wafa, retuvieron su cuerpo.
La Sociedad de la Media Luna Roja Palestina también informó que tres personas resultaron heridas durante la incursión, dos de ellas por disparos, y que en la ciudad de Yenín otros dos palestinos fueron impactados por fuego israelí.
El viernes, las fuerzas israelíes irrumpieron en el barrio de Viviendas Populares, en el este de Nablus. Testigos dijeron a la agencia de noticias Anadolu que los soldados rodearon un edificio residencial y que se reportaron enfrentamientos armados en el campamento, mientras el ejército enviaba más tropas a la zona.
Las fuerzas israelíes también incendiaron viviendas en el campo de refugiados de Nur Shams, en el norte de Cisjordania ocupada. Nihad Al-Shawish, jefe del Comité Popular del campo de refugiados de Nour Shams, declaró a Anadolu: "El viernes, el ejército israelí quemó dos casas, y en los últimos dos días, cinco casas fueron incendiadas".
"La ofensiva militar sigue en curso, y muchas casas han sido destruidas o dañadas", afirmó Al-Shawish. También señaló que aproximadamente 9.000 palestinos han sido desplazados del campo debido a los ataques.
Un "campo de batalla"
El ejército israelí está llevando a cabo una "preocupante" ampliación de su ofensiva, declaró el jefe de la UNRWA, Philippe Lazzarini este miércoles. "Cisjordania (ocupada) se está convirtiendo en un campo de batalla", advirtió al señalar que "más de 50 personas, incluidos niños, han sido reportadas muertas desde que comenzaron las operaciones de las fuerzas israelíes".
Lazzarini afirmó que la "destrucción de la infraestructura pública" en Cisjordania ocupada y que "la demolición de carreteras y las restricciones de acceso son algo común". Añadió que el acceso a atención médica, agua, electricidad y otros servicios básicos es limitado.
"La vida de las personas está hecha un caos, reviviendo traumas y pérdidas", agregó Lazzarini, señalando que "alrededor de 40.000 personas han sido forzadas a huir de sus hogares, especialmente en los campos de refugiados del norte".
Lazzarini indicó que los campos están “en ruinas” y que "más de 5.000 niños que normalmente asisten a escuelas de la UNRWA han sido privados de educación, algunos durante más de 10 semanas".
“Expulsar a los palestinos y anexar Cisjordania”: representante palestino
Israel ha ocupado Cisjordania desde 1967 y lleva a cabo incursiones regulares, pero la ofensiva actual en el norte es la más prolongada en dos décadas.
El 21 de enero, justo después de que entrara en vigor el acuerdo de alto el fuego en Gaza firmado entre Israel y Hamás, el gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzó una de sus ofensivas más amplias en Cisjordania ocupada. Desde entonces, intensificó sus ataques y, este domingo, anunció que sus tropas permanecerán durante “meses” en los campamentos de refugiados del norte del área.
En este contexto, el observador permanente de Palestina ante la ONU en Ginebra Ibrahim Khraishi, aseguró que Israel está comenzando a cumplir su amenaza de expulsar a los palestinos y anexar Cisjordania ocupada.
En declaraciones a Anadolu, afirmó que “lo que Israel está haciendo en Cisjordania ocupada representa un grave peligro”. "Socavarán a la UNRWA, expulsarán a los refugiados de sus campamentos y, en última instancia, eliminarán su derecho al retorno", afirmó, refiriéndose a la Resolución 194 de la Asamblea General de la ONU, que establece el derecho de los refugiados palestinos a regresar a sus hogares.
"Esta es la idea, y su amenaza siempre fue expulsarlos y anexar Cisjordania ocupada", insistió Khraishi.
Por otra parte, Khraishi acusó a Netanyahu de retrasar deliberadamente la liberación de prisioneros palestinos, una condición del alto al fuego en Gaza, como parte de una estrategia más amplia para reanudar el asalto israelí sobre el enclave. Señaló que Tel Aviv está tratando de asegurar la liberación de rehenes israelíes mientras evita comprometerse a implementar plenamente el alto al fuego, abrir los cruces fronterizos o permitir ayuda humanitaria y esfuerzos de reconstrucción en Gaza.
Desde el lanzamiento de una operación llamada "Muro de Hierro" el 21 de enero, Israel ha matado al menos a 64 palestinos, la mayoría mujeres y niños; arrestado al menos a 365, desplazado a decenas de miles y destruido numerosos hogares y propiedades en Cisjordania ocupada.
Estas incursiones son las más recientes en una escalada militar israelí en Cisjordania ocupada, donde al menos 926 palestinos han muerto y cerca de 7.000 han resultado heridos en ataques perpetrados por el ejército israelí y colonos ilegales desde el inicio de la ofensiva contra Gaza el 7 de octubre de 2023, según datos del Ministerio de Salud palestino.
En julio, la Corte Internacional de Justicia declaró que la ocupación prolongada de Israel sobre los territorios palestinos es "ilegal", exigiendo la evacuación de todos los asentamientos en Cisjordania ocupada y Jerusalén Este.