El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que pondrá fin a las licencias para la exportación de crudo de Venezuela, emitidas por su predecesor, Joe Biden. La medida afectará directamente a la petrolera Chevron y fue condenada “categóricamente” por el Gobierno del mandatario venezolano, Nicolás Maduro.
Trump justificó su decisión señalando que la administración de Maduro no ha repatriado a migrantes venezolanos en situación irregular al ritmo "que habían acordado", además de que las "condiciones electorales dentro de Venezuela no han sido cumplidas".
Desde el Gobierno de Maduro no demoraron en rechazar “categóricamente” la decisión. La vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, calificó de “lesiva e inexplicable” la medida, con la que, además, según la funcionaria, se pone en “entredicho la seguridad jurídica de EE.UU. en su régimen de inversiones internacionales”.
“Venezuela seguirá su camino de recuperación económica integral garantizándola con el esfuerzo creativo de todos y en apego absoluto a su soberanía e independencia nacional”, agregó Rodríguez.
En noviembre de 2022, Biden había aligerado algunas sanciones petroleras impuestas a Venezuela en 2019, durante el primer mandato de Trump, en un esfuerzo por apoyar negociaciones entre Maduro y la oposición. Ese día, el Departamento del Tesoro permitió a la petrolera estadounidense Chevron reanudar la producción de forma "limitada" en Venezuela.
Más adelante, en abril de 2024, Biden reimpuso buena parte de las sanciones al petróleo y el gas venezolano, pero mantuvo licencias individuales a algunas petroleras como la estadounidense Chevron, la española Repsol o la francesa Maurel & Prom.
La salida de Chevron, que se hará efectiva desde el 1 de marzo, puede llegar a implicar un revés económico para Venezuela, ya que la empresa estadounidense había contribuido a la reactivación de la producción petrolera de la nación suramericana, que en enero de este año superó por primera vez el millón de barriles por día desde junio de 2019.
¿Adiós al acercamiento entre Caracas y Washington?
Hace apenas dos semanas, parecía que las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos estaban entrando en un nuevo capítulo. Tras asumir la presidencia en enero, Trump envió un emisario que se reunió con Maduro y regresó, según Washington, con la promesa de que Caracas aceptaría a los migrantes venezolanos deportados.
Por su parte, en ese momento, Maduro abogó por un "nuevo inicio" en las relaciones de Venezuela con Estados Unidos, suspendidas desde 2019, para que lo que "haya que rectificar se rectifique" y así avanzar en un nuevo camino diplomático.
Desde entonces, cientos de venezolanos deportados de Estados Unidos fueron repatriados. Primero llegaron 190 ciudadanos, como parte de un acuerdo entre ambos países. Días después, un grupo de 177 migrantes fueron trasladados en aviones de la aerolínea estatal Conviasa, tras ser retenidos "injustamente" en la prisión de Guantánamo, informó Maduro en su momento. El mandatario añadió que esta repatriación se logró gracias a una "petición directa" de su gobierno a Estados Unidos, lo que permitió el "rescate" de estos ciudadanos.
Sin embargo, ahora Washington argumentó que la cancelación de la licencia de Chevron responde a que Caracas "no ha transportado a los criminales violentos que enviaron a nuestro país (...) de regreso a Venezuela al ritmo rápido que habían acordado".
Trump ha insistido en varias ocasiones en que sus deportaciones se centran en “delincuentes” que están en territorio estadounidense. De hecho, aseguró que entre los trasladados desde Guantánamo había miembros del Tren de Aragua, un grupo designado recientemente como terrorista por la administración de EE.UU. Sin embargo, el gobierno venezolano precisó que la mayoría de los migrantes no estaban acusados siquiera de delitos menores.
No obstante, más allá de la situación de los deportados, Trump también detalló en su red Truth Social que la cancelación de la licencia de Chevron está vinculada a "condiciones electorales dentro de Venezuela, que no han sido cumplidas” por Maduro. Formalmente, Washington desconoce la reelección de Maduro para un tercer mandato y apoya al exiliado Edmundo González, a pesar de que la autoridad electoral de Venezuela certificó la victoria del actual presidente en los comicios de julio de 2024.
¿Qué dijo Maduro?
Aunque Maduro no hizo declaraciones directas sobre la medida de Trump, sí pareció aludir a ella en un acto en Caracas, transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión este miércoles.
El presidente venezolano expresó que ninguna "amenaza" podrá intimidar "la voluntad del pueblo de Venezuela de avanzar hacia su independencia, hacia su libertad y hacia su felicidad máxima".
Luego, afirmó que Venezuela se ha recuperado gracias a un "gran esfuerzo propio". Sostuvo que "la recuperación económica y la construcción de un nuevo modelo no dependen de nadie en este mundo", sino -agregó- de los ciudadanos del país caribeño, que ha tomado su "propio camino".