El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se reunió en Washington con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, y le reiteró que Europa busca un "acuerdo rápido" para la paz entre Rusia y Ucrania, pero sin aceptar una "capitulación". El encuentro, clave en el contexto del tercer aniversario de la guerra, coincidió con dos votaciones en la ONU que expusieron las crecientes diferencias entre EE.UU. y sus antiguos aliados europeos.
"Queremos un acuerdo rápido, pero no frágil", afirmó Macron. En esa línea señaló que cree que se puede emprender "un camino" con Trump para poner fin a la guerra y calificó la iniciativa como “muy positiva”. No obstante, insistió en la necesidad de ofrecer "garantías" de que la paz será respetada por Rusia.
Por su parte, Trump dijo que estaba satisfecho de que el presidente francés esté “de acuerdo” con él “en muchos de los temas más importantes". "Es el momento adecuado para poner fin a la guerra, y me complace que el presidente Macron esté de acuerdo en que Europa debe asumir un papel central en la seguridad a largo plazo de Ucrania", declaró.
En este sentido, los mandatarios coincidieron en que los costos de asegurar la paz deben ser compartidos entre Estados Unidos y Europa.
"Me complace que el presidente Macron esté de acuerdo en que el costo y la carga de asegurar la paz deben ser asumidos por las naciones de Europa, no solo por Estados Unidos, y Europa debe asumir ese papel central para garantizar la seguridad a largo plazo de Ucrania, que es lo que quieren hacer", subrayó Trump.
División en la ONU
Paralelamente a la reunión en Washington, las diferencias entre Estados Unidos y Europa quedaron expuestas este lunes en la ONU.
Primero, en la Asamblea General se votó una resolución, promovida por Ucrania y varios países europeos, que exigía una paz "completa, justa y duradera". Además, incluía una mención a la "invasión a gran escala de Ucrania" por las fuerzas rusas. La iniciativa fue respaldada por 93 votos a favor, 18 en contra y 65 abstenciones, con Rusia y Estados Unidos entre los opositores.
EE.UU., que rompió con su postura de aislamiento hacia Rusia desde que Trump llegó a la presidencia, había presentado más temprano una resolución breve que hablaba de un genérico "conflicto entre Rusia y Ucrania", y pedía urgentes negociaciones de paz sin condenar explícitamente a Moscú. Sin embargo, esta propuesta fue rechazada, y la que prosperó fue la promovida por los países europeos.
Votación en el Consejo de Seguridad de la ONU
Pero horas después, Estados Unidos volvió a presentar su resolución original, esta vez en el Consejo de Seguridad, donde sí fue aprobada y sin enmiendas.
El texto pide un "fin rápido" del conflicto y una paz duradera, pero a diferencia de la resolución aprobada más temprano por la Asamblea General, no contiene menciones a la "invasión" o la "guerra", uno de los principales puntos de controversia entre los miembros.
La resolución obtuvo el apoyo de diez países, incluidos Rusia, China y varias naciones africanas y asiáticas, mientras que los cinco países europeos se abstuvieron. Francia y el Reino Unido, aunque expresaron su desacuerdo, optaron por no ejercer su derecho de veto.
En la sesión, el Reino Unido y Francia defendieron la necesidad de diferenciar entre agresor y agredido, así como de incluir el respeto a la soberanía de Ucrania en cualquier resolución, pero sus intentos de modificar el texto no lograron el respaldo suficiente.
Si bien las resoluciones del Consejo de Seguridad tienen carácter vinculante, a diferencia de las de la Asamblea General, aún no está claro cuál será el impacto de la votación.
No obstante, esto deja en evidencia las profundas diferencias entre Washington y los países europeos. Mientras que en 2022 y 2023 el apoyo a Ucrania en la ONU era mayoritario –cuando Estados Unidos y la Unión Europea iban de la mano en su respaldo inquebrantable a Kiev– el resultado de este lunes refleja un cambio de escenario, con un respaldo cada vez más limitado fuera de la Unión Europea.