En una operación “sin precedentes”, México extraditó a 29 de sus más notorios narcotraficantes a Estados Unidos este jueves. La decisión, coordinada entre ambos países, ocurre en medio de la creciente presión del Gobierno del presidente Donald Trump para que su vecino refuerce la lucha contra el tráfico de fentanilo, si quiere evitar los elevados aranceles que podría imponerle.
Los acusados estaban detenidos en diversas cárceles de México, y entre los nombres más destacados está el de Rafael Caro Quintero, exlíder del Cartel de Guadalajara, a quien Estados Unidos reclama por el asesinato del agente de la Administración de Control de Drogas (DEA) Enrique "Kiki" Camarena en 1985.
Junto a Caro Quintero, también fueron extraditados dos líderes de Los Zetas: Miguel Ángel y Omar Treviño Morales. Además en la lista están Antonio Oseguera Cervantes, alias "Tony Montana", principal operador financiero del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y hermano del fundador de esa organización, y José Ángel Canobbio, alias "El Güerito", uno de los mayores responsables de la distribución de fentanilo del Cartel de Sinaloa.
Todos ellos enfrentan cargos por crimen organizado, narcotráfico, asesinato, uso ilegal de armas y lavado de dinero, señaló el Departamento de Justicia de EE.UU. en un comunicado.
"Esto es histórico, siempre extraditaban a dos, tres, máximo cinco", dijo a la agencia de noticias AFP Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la DEA.
De manera similar, fuentes del gobierno de México, consultadas por la agencia EFE, dijeron que esta operación era “sin precedentes”.
Coordinación entre México y EE.UU.
Las extradiciones ocurrieron el mismo día en que una delegación mexicana de alto nivel, encabezada por el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, se reunió en Washington con el secretario de Estado de EE.UU, Marco Rubio, y otros funcionarios estadounidenses. Allí acordaron tomar "acciones coordinadas" contra el narcotráfico.
"Esta acción se enmarca dentro de las labores de coordinación, cooperación y reciprocidad bilateral, en el marco del respeto a la soberanía de ambas naciones", indicó un comunicado del gobierno y la Fiscalía General mexicana.
El "objetivo central" del plan es "disminuir las muertes" por fentanilo en EE.UU. y el tráfico de armas desde ese país que terminan en manos de los carteles mexicanos, añadió el texto.
Según diversas versiones, explicó la agencia de noticias EFE, la extradición masiva podría formar parte de un amplio paquete de medidas de seguridad entre ambos países, incluyendo la entrega de narcotraficantes de alto perfil como gesto de colaboración con el Gobierno de Trump.
Evitar aranceles
Cabe destacar que dichas medidas se enmarcan en los esfuerzos de México para evitar que Washington imponga aranceles del 25% a sus importaciones mexicanas que, en teoría, entrarían en vigor el próximo martes.
Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha amenazado reiteradamente al gobierno de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, con imponer aranceles si no intensifica sus acciones contra los carteles.
Por su parte, este jueves, en su rueda de prensa matutina, Sheinbaum, reiteró la necesidad de mantener "la cabeza fría" y confió en que ambos gobiernos lograrán un acuerdo que evite los aranceles.
Según el Gobierno de México, gracias al despliegue de militares mexicanos en la frontera con Estados Unidos, acordado semanas atrás con Trump para postergar los aranceles, se han logrado importantes detenciones y se han incautado más de 11.000 kilos de drogas.
Carteles designados como "organizaciones terroristas"
Desde hace tiempo, Estados Unidos había solicitado la extradición de varios de los acusados, pero estas no se habían llevado a cabo, según el comunicado del Departamento de Justicia. Ahora, añadió la declaración, México decidió finalmente transferir a los narcotraficantes en respuesta a que el Gobierno de Trump designó a los carteles como terroristas “para eliminarlos totalmente”.
Entre los carteles que el Departamento de Justicia designó oficialmente como terroristas la semana pasada se encuentran los de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Noreste, del Golfo, la Nueva Familia Michoacana y Carteles Unidos.
Dicha designación amplía las facultades de EE.UU. para perseguirlos, por ejemplo, financieramente, y proporciona "herramientas adicionales para detener a estos grupos" y "reducir el apoyo a las actividades terroristas", según un comunicado de Washington.
Por su parte, México aseguró el viernes pasado que está dispuesto a colaborar pero ha advertido que no se dejará avasallar. "Pueden ponerle el nombre que quieran (a los carteles), pero con México es coordinación, nunca subordinación, no injerencismo y menos invasión", afirmó Sheinbaum.
"No negociamos la soberanía", enfatizó la presidenta, que recientemente ordenó el despliegue de 10.000 soldados en la zona limítrofe, donde operan los carteles.
Histórica extradición de Caro Quintero
A Caro Quintero lo rodean leyendas tan grandes como su historial delictivo. Apodado "El Narco de Narcos" por su influencia, fue cofundador del Cartel de Guadalajara, uno de los mayores productores y exportadores de marihuana en México en los años 80.
Entre los rumores que existen sobre él se dice que llegó a acumular una fortuna de casi 500 millones de dólares, y que incluso se ofreció a pagar la deuda externa de México a cambio de inmunidad.
En 1985, Quintero fue capturado y pasó en prisión 28 años, acusado del secuestro, tortura y asesinato. Sin embargo, más adelante, un error en el proceso por el homicidio dejó sin efecto la sentencia, por lo que regresó al narcotráfico hasta su recaptura por las autoridades mexicanas en 2022.
Hace tiempo que Washington buscaba su extradición debido a que se lo vincula con la muerte de "Kiki" Camarena, agente estadounidense de origen mexicano que entre 1982 y 1984, se infiltró en el cartel. Desde allí logró la incautación y destrucción de una siembra de marihuana de 2.500 acres de Caro Quintero en una hacienda en el norteño estado de Chihuahua.
Según las autoridades estadounidenses, como venganza contra la DEA, Caro Quintero ordenó la muerte de Camarena, cuyo cuerpo fue encontrado en una zanja en marzo de 1985 junto con el del piloto mexicano Alfredo Zavala.
Finalmente, la suerte de Quintero cambió este jueves con la operación “sin precedentes”, cumpliendo el viejo anhelo de la DEA de extraditarlo.