La Unión Europea (UE) anunció este lunes que suspenderá parcialmente las sanciones económicas que pesan sobre Siria desde hace años. La decisión fue recibida con satisfacción por Damasco, que desde hace meses insistía en que era una medida clave para la reconstrucción del país tras la caída del régimen de Bashar Al-Assad el pasado 8 de diciembre.
Entre las disposiciones clave de la decisión está la suspensión de sanciones en los sectores energético y de transporte, que incluyen petróleo, gas, electricidad e infraestructura vial, según explicó la UE.
En un comunicado, señaló que la medida busca “facilitar la cooperación con Siria, su población y empresas en áreas clave como la energía y el transporte, así como permitir transacciones financieras y bancarias necesarias para estos sectores y para fines humanitarios y de reconstrucción”.
Asimismo, el Consejo de la UE destacó que la caída del régimen de Assad marca el inicio de “un nuevo capítulo esperanzador para Siria, en el que todos los sirios, tanto dentro del país como en la diáspora, podrán participar en la reconstrucción de su nación”. Añadió que el levantamiento de medidas busca respaldar una "transición política inclusiva" en ese país.
Además, cinco entidades sirias han sido eliminadas de la lista de sanciones de la UE: el Banco Industrial, el Banco de Crédito Popular, el Banco de Ahorros, el Banco Cooperativo Agrícola y la aerolínea Syrian Arab. También se facilitarán las transacciones financieras con el Banco Central de Siria para fines humanitarios y de reconstrucción, y se extenderá de manera indefinida la exención humanitaria.
No obstante, el organismo subrayó que seguirá evaluando la situación y podría considerar más suspensiones de sanciones económicas si lo considera necesario.
“El Consejo mantiene las sanciones relacionadas con el régimen de Al-Assad, el sector de armas químicas y el tráfico ilícito de drogas, así como varias restricciones sectoriales, incluyendo el comercio de armas, bienes de doble uso, equipos para represión interna, software de interceptación y vigilancia, y la importación/exportación de bienes del patrimonio cultural sirio”, indicó.
Esta decisión ocurre tras dos meses de negociaciones y esfuerzos diplomáticos por parte de Siria para aliviar “las sanciones injustas que han afectado a nuestra población”, señaló un funcionario de Damasco este lunes. Estas habían sido adoptadas cuando el poder en Siria estaba en manos de Al-Assad.
“Celebramos la decisión de la UE de suspender sanciones en sectores específicos y la consideramos un paso hacia el alivio del sufrimiento de nuestro pueblo”, escribió en la red social X el ministro de Relaciones Exteriores de Siria, Assad Al-Shaibani.
Ejército israelí permanecerá en la zona de amortiguamiento en Siria
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, declaró el domingo por la noche que su ejército permanecerá en la zona de amortiguamiento en Siria "indefinidamente". Tel Aviv ha ampliado su presencia en los Altos del Golán ocupados desde la caída de Al-Assad en diciembre, lo que ha provocado la condena de la ONU y varios países.
Ahora, Netanyahu afirmó que las fuerzas israelíes seguirán en el monte Hermón, conocido en árabe como "Jabal al-Sheikh", por un "período de tiempo ilimitado", y “exigió” a la administración siria retirar cualquier presencia militar en la zona.
“Exigimos la desmilitarización total del sur de Siria por parte de las tropas del nuevo régimen sirio en las provincias de Quneitra, Daraa y Suweyda”, advirtió Netanyahu. "No permitiremos que el nuevo ejército sirio avance hacia el sur de Damasco", dijo, alegando que el objetivo es defender a la comunidad drusa en el sur de Siria.
En este contexto, manifestantes sirios salieron a las calles el lunes para rechazar las declaraciones de Netanyahu.
Con pancartas que decían "No a la incursión israelí" y "El sur de Siria es parte de la Siria libre", decenas de manifestantes se congregaron en la provincia de Quneitra, según videos difundidos en redes sociales. También se registraron protestas en la Plaza Al-Karama, en la provincia de Suweyda, donde los manifestantes reafirmaron su rechazo a cualquier injerencia en los asuntos de su país.